Congreso

Solicitará Senado a SSA erradicar violencia obstétrica

*Hasta 25 por ciento de mujeres embarazadas sufren violencia obstétrica


* Las manifestaciones de violencia obstétrica pueden abarcar regaños, burlas, ironías, insultos, amenazas, humillaciones, manipulación de la información.

Redacción

SemMéxico. Cd.d e México. 17 de marzo de 2017.- El Senado de la República aprobó un punto de acuerdo de la senadora independiente Martha Tagle Martínez para exhortar a la Secretaría de Salud e integrantes del Sistema Nacional de Salud a que garanticen una atención eficiente, humana y de calidad a las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio, con el objetivo de prevenir y erradicar la violencia obstétrica en el país.

Ayer frente al Pleno, la legisladora explicó que la violencia obstétrica es una forma específica de violencia contra las mujeres que constituye una violación a los derechos humanos y consiste en cualquier acción u omisión por parte del personal del Sistema Nacional de Salud que cause un daño físico o psicológico a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio.

El punto de acuerdo, que fue aprobado y enviado a la Comisión de Salud del Senado, destaca que las manifestaciones de violencia obstétrica pueden abarcar regaños, burlas, ironías, insultos, amenazas, humillaciones, manipulación de la información y negación al tratamiento, aplazamiento de la atención médica urgente, indiferencia frente a sus solicitudes o reclamos en el curso del trabajo de parto.
Al exponer su propuesta, Martha Tagle destacó que en México cerca del 25 por ciento de las mujeres embarazadas, en parto o puerperio, perciben que se enfrentan a violencia obstétrica, es decir, maltrato y omisiones al acudir a las instituciones de salud, de acuerdo con las académicas de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia, Angélica Ramírez y Leticia Hernández.

Ante este contexto, dijo, es urgente sensibilizar, capacitar y formar al personal de salud sobre la necesidad de respetar los derechos humanos, sexuales y reproductivos, especialmente concientizarlos sobre la libertad y autonomía reproductiva de las mujeres, con relación a los procedimientos y trato que llevan a cabo durante el embarazo, parto y puerperio.

Recordó que la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, Convención Belém do Pará, y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, CEDAW, surgieron como instrumentos para erradicar cualquier tipo de violencia hacia las mujeres, tanto en el ámbito público, como en el privado.
Además que “en los últimos años, la Organización Mundial de la Salud ha expresado su preocupación respecto del incremento en la cantidad de partos por cesárea y las posibles consecuencias negativas para la salud materno-infantil, aunado al elevado número de casos de violencia obstétrica, éste tipo de violencia es ejercido por los profesionales y personal de salud, e impacta sobre el proceso reproductivo de las mujeres. Se expresa en el trato deshumanizado hacia las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio”.
Destacó que este tipo de violencia es poco visibilizada y está normalizada, “desafortunadamente es muy frecuente, contraviene el ejercicio pleno de los derechos reproductivos de las mujeres, pues es una violación a su integridad personal y autonomía reproductiva. Este tipo de prácticas están normalizadas por el personal de salud y las usuarias, y debido a que no existen datos, ni estadísticas oficiales sobre los casos de violencia obstétrica, estos son invisibilizados”.
"Es intolerable que en el proceso de embarazo y el parto, etapa en que las mujeres se encuentran en una situación vulnerable, se enfrenten a conductas por parte del personal médico que vulnera su dignidad e incluso acciones a las que son orilladas y coaccionadas a aceptar, bajo el argumento de que es en su beneficio”, sostuvo.
La legisladora precisó que las manifestaciones de violencia obstétrica incluyen el utilizar a las mujeres como recurso didáctico sin ningún respeto a su dignidad humana, el manejo del dolor durante el trabajo de parto como castigo y la coacción para obtener su consentimiento. Hasta formas en las que es posible constatar que se ha causado daño deliberado a la salud de la mujer, o bien que se ha incurrido en una violación aún más grave a sus derechos.
Finalmente, hizo un llamado a la Secretaría de Salud, a fin de que se pronuncie sobre la obligación que tiene el Estado mexicano para hacer valer la obligatoriedad de la Norma Oficial Mexicana NOM-046-SSA2-2005-Violencia familiar, sexual y contra las mujeres, en todo el país y por parte de todas las instancias que participan en el Sistema Nacional de Salud.



Comment Box is loading comments...