Debate

Debate sobre el amor romántico: La polémica se cierra entre amor vendible y romántico y la libertad

• Las mujeres en Yucatán explican cómo viven el amor

2018-02-21 11:39:24 Leído : 11 veces.
• Entre contradicciones diversas, el amor se ve como puente para seguir viviendo

con la colaboración de Lorena Castellanos

PARTE TRES

SemMéxico, Cd. de México, 21 febrero 2018.- Y tras 50 opiniones, cinco mujeres de Yucatán hablan de cómo viven el amor. Es, dicen: incondicional, amplio, para todas las personas. En su discurso se encuentran momentos distintos, todavía ataduras al pasado. Contradictorias y diversas. El amor tiene su momento, aseguran, sus ventajas. Es puente para seguir viviendo. Desde el Facebook, Pili Monterrubio se queda con el amor romántico.
Laura Mónica Rodríguez Mendoza sigue en el tema: El amor romántico es el que nos han vendido desde niñas con aquello de las novelas, revistas, libros, etc., donde esperamos al caballero andante que nos rescate y seamos felices para siempre, siempre enamorado, y donde la relación está siempre en un pico alto o bajo, pero nunca a medias tintas.
Y se cree que el hombre perfecto trae flores y habla bonito. Por otro lado, la educación tradicional nos mete a piedra y lodo aquello del "sacrificio por amor"; entonces, para ser una "mujer digna" tienes que poner en primer lugar las necesidades del ser amado, de los hijos, de la familia, etc. De lo contrario, eres una despiadada egoísta sin sentimientos. Por ello, muchas mujeres, cuando se topan con el amor compañero, "se aburren", porque no hay mayores dramas ni celos, etc., y piensan que "algo falta".
Desde Yucatán, Miranda Campos Castañón responde a las preguntas de Lorena Castellanos, para este debate.
¿Y tú, como mujer, cómo vives el amor? Para mí, el amor está presente en demasiadas cosas; tantas, que a veces creo que nos pasan desapercibidas. Especialmente cuando tenemos malas rachas (las que sean, personales, familiares, laborales). Nos dejamos absorber y no podemos ver en esos momentos que hay amor escondido; solo es cuestión de que queramos mirar más allá de una misma. Hace años decidí que la mejor forma para mí de vivir el amor era justo esa: viviendo, disfrutando mi existencia. Mis ganas de vivir y la vida misma, fuente inagotable de amor, disfrutando todo lo que tengo, atreverme a encontrar momentos de amor mientras hay malas rachas.
¿Qué es para ti el amor de pareja? El amor de pareja es un camino que dos personas deciden emprender juntas; sentirse lista para apoyar a alguien en su camino mientras tú recorres el tuyo. Es dialogar, crecer y construir algo que tenga un poco de los dos. Es libertad, respeto, confianza y empatía en un equilibrio muy extraño, que tal vez nunca se consume, pero en el que se necesitan dos para intentarlo alcanzar.
¿Cuánto amas? ¿Cuánto? No lo sé. No sé de cantidad. Creo que en cuanto a mis amores podría decir que es de intensidad. Mi amor es firme, confiable y comprensible. Soy lenta como tortuga para amar --amistades o parejas--, pero una vez que amo, no lo dejo de hacer nunca. No sé soltar a capricho, solo suelto cuando el afecto compromete mi persona, provoca una herida irreversible o es una situación insostenible. Yo no sé si amo mucho, pero creo que mi amor siempre será profundo.
Carol Santana Franco, cofundadora de la revista digital Somos Violetas, retoma: Vivo el amor todos los días. Es un proceso para ser más paciente conmigo y con las personas. Creo en el amor romántico que existe en los medios, pero mientras me toca, experimento el amor hacia mí, mi entorno y la gente con la que interactúo.
En pareja me gusta creer en esa idea romántica (idealista) del amor como algo más allá de cualquier norma social, a la “Orgullo y Prejuicio”, pero para mí no puede existir amor si no hay respeto y confianza o si no hay violencia de por medio.
¿Cuánto? Mucho, porque creo en el amor; pero, la verdad, es que he aprendido que si algo no me gusta, o como me tratan, me doy la vuelta y bye. Amarse a una misma es la aventura romántica más importante de la vida y la relación que tenemos que cuidar sobre todas las cosas.
Para Jéssica Ayala Pérez, cofundadora de la revista digital Somos Violetas, el debate ahí está. Me parece muy complejo; por lo mismo, me tomó mucho tiempo entenderlo. Llegué a pensar que solo podía sentirlo hacia la gente que me rodea. Por ciertas experiencias pude darme cuenta que el amor debe empezar por mí misma: cómo me siento, cómo me hablo, cómo me trato. Del amor propio dependerá cómo te desenvuelves en el mundo y la manera en que afrontas los retos de la vida diaria y tus relaciones interpersonales.
El amor de pareja tiene que ser un trabajo en equipo. Debe haber mucha comunicación, confianza y --sobre todo-- paciencia. Compartirte con otro ser humano es una tarea complicada, pero vale la pena si el amor que se tienen es recíproco.
Amo muchísimo: a mi familia, mis amigos, mi mascota, mi trabajo, a mí. Estoy en el momento en el que disfruto hasta de ir al súper con mis papás, para hacer las compras de la semana. No quiero perder más tiempo. Así de tanto amo.
Y para Lorena Aguilar Aguilar, activista feminista, integrante de la Red de Jóvenes Católicas por el Derecho a Decidir, va al grano: Como mujer y como feminista, el amor lo trato de repensar todos los días, para deconstruir y reconstruir nuevas formas de vivir mi relación de pareja; es decir, rompiendo los moldes que nos imponen y buscando qué es lo que funciona en mi relación, en particular. Siempre dialogando con la otra persona. Vivo de manera diferente el amor en las diversas áreas de mi vida: el amor a la familia, a las amigas, etcétera.
El amor de pareja es diálogo constante. No se puede dar por sentada una relación de pareja y esperar que funcione sola sin diálogos ni acuerdos. El amor no se puede cuantificar. Se ama o no se ama.
Nany Guerrero, integrante del grupo Las Hijas del Rap: Vivo el amor reconstruyéndolo, resignificándolo, cuestionándolo, explorándolo en mi misma. Intento disfrutarme a mí y a las otras personas. Pero sobre todo, reconociéndome como un ser cuyo valor no depende de cuánto y/o quiénes pueden amarme. Saberme merecedora de amor por mi simple existencia, amándome muchísimo para resistir y combatir las violencias machistas. Vivo el amor en todos mis espacios. ¡La amistad es política!
El amor de pareja es una de las formas en las que catalogamos el amor. Crecí en este sistema que me dice que lo ideal es amar a una sola persona. Me es difícil deshacerme de esa idea para explorar otras, pero no por eso discrimino lo que otras personas puedan acordar entre ellas. Me parece que damos demasiada importancia a encontrar a la inexistente “otra mitad”; tanto, que se vuelve una presión social para todas y todos. Dejamos de disfrutar. Amo mucho y me siento muy cerca del amor.
Laura Mónica Rodríguez Mendoza, desde el Facebook, parece polemizar: Muchas mujeres caen en el apego y en justificar la violencia, porque "lo hacen por amor" y con ello, viene el "Divide y vencerás", cuando las mujeres --en lugar de apoyarse como género-- se ven como enemigas, peleando por un hombre y justificando los engaños con "Ella se le metió", como si la pareja no fuera capaz de decir que no.
Esa es mi opinión. Después de muchas relaciones dignas de lágrimas y risas, actualmente vivo una relación de casi diez años con alguien con quien me siento bien. Me apoya, aprendo muchísimo, estoy orgullosa de él y él de mí. Sé que expresa su amor no con flores sino con pequeños y grandes detalles, y si bien no siempre estamos de acuerdo (normal en la convivencia humana), no hay grandes dramas ni escenas de celos ni arranques.
Para María De La Torre, el amor es entrega mutua en cualquier espacio, sin condiciones previas, sin violencias diversas que disfracen amores violentos.
La feminista chilena Ynga Villena escribió: (El amor) es un sentimiento, una emoción. Eleva y trasciende. No es racional; lo sientes y lo vives. Amas a una persona, a varias, a una causa, a otros seres. Es libre, sin apegos. Es una energía que te hace sentir bien. Tiene que ver con una misma, con su experiencia de vida. En esta etapa, yo estoy enamorada de mi abuelitud; en unos días, habrá otras motivaciones.
Ya en esta líneas, Adriana Muñoz Mayer opina que el amor tiene tres variantes; la más importante es a mí misma, es el que permite desarrollarme, vivir mi libertad, realizar mis proyectos laborales y profesionales. El segundo en importancia es el amor fraternal, ese lazo invisible que me une a mis hijas, a mis padres, hermanas y hermanos, amistades; es incondicional y eterno. Y, finalmente, está el amor romántico, el cual es pasión, es aventura, es caprichoso y es fugaz. Lo mismo puede durar uno o diez años, pero no es eterno. La visión idealista del amor romántico sería que fuera compartir, apoyarse, vivir esa sensación de complicidad en pareja; para mí, eso es pura fantasía.
Desde la virtualidad, Pili Monterrubio Okey exclama: ¡Maguey...! ¡Ya las leí... Ahora me toca! El amor romántico ya lo viví y no me gustó. Es imbécil. El amor pasión, ese es el que me ha hecho sonreír y me sigue haciendo feliz. Ese del individuo que me dijo: “Yo no quiero ser pareja de nadie”, y que de pronto me acomodó las vísceras cuando me di cuenta que yo tampoco quería ser pareja de nadie. El amor convencional y socialmente reconocido, me da hueva. A veces el individuo me cae re gordo, pero ahí vamos, baboseando de la mano por las calles cuando la costumbre nos ronda de romance comercialmente consumista y me regala flores y vamos al cine.
Pero ME QUEDO CON EL AMOR PASSIÓN, aunque la mayoría de los que me lo han dado sean misóginos (si...), rudos, malos amantes (algunos ni desabrochar un sostén saben...), desatentos... Con mi erotismo y mi Magnetismo Sexual tengo... Solo necesito un compañero de juegos.... que legitime mis prácticas....
El Otro Amor es incondicional, y lo práctico cotidianamente con mi hija, mis hermanas, mis amigas, y estoy para ellas cuando se necesita. Soy toda oídos, no siempre dinero, pero sí oídos, corazón y se ama.
SEM/sl-lc/gl





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