Violencia Machista en Universidades

Las nuevas demandas: feminicidio, violencias machistas y acoso sexual en las universidades

El sentir actual de las estudiantes es que no son apoyadas por las autoridades.

2018-09-17 15:03:48 Leído : 25 veces.
El flagelo de la violencia de género es ahora parte constitutiva del malestar del movimiento estudiantil.

Josefina Chávez*

 

SemMéxico. Cd. de México. 17 de septiembre de 2018.- El 13 de septiembre de 1968 no se olvida, el eco de los pasos de jóvenes estudiantes que marcharon ese día resuenan, y se funden en otra marcha silenciosa donde la memoria se agiganta la tarde del 13 de septiembre de 2018. Contra la violencia impune de ayer y de hoy.

 

El 3 de septiembre estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) de Azcapotzalco fueron atacados brutalmente por un grupo de porros cuando realizaban un mitin frente a la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) con el objetivo de entregar un pliego de demandas, incluyendo el feminicidio. Ese mismo día se realizó un homenaje en CCH Oriente a Miranda Mendoza quien fue secuestrada y murió calcinada.

 

Este ataque ocurrió en el contexto de la conmemoración de los cincuenta años del movimiento estudiantil 1968, sorprendente coincidencia que tuvo una respuesta inmediata. El 5 de septiembre la comunidad estudiantil estalló en una movilización masiva de aproximadamente 30 mil estudiantes, que inundaron el campus universitario en contra del ataque de los porros. Mas de 40 escuelas y facultades denunciando la violencia y la inseguridad que enfrentan todos los días, exigiendo solución a diversos casos de feminicidio que han impactado  a toda la comunidad en diferentes escuelas y ámbitos de los recintos universitarios.

 

Cincuenta años después del movimiento estudiantil de 1968,  y del surgimiento  del movimiento feminista en la década de los setenta; la violencia contra las mujeres, el feminicidio, las violencias machistas y el acoso sexual son demandas que han sido retomadas por una nueva generación  de mujeres feministas.  El flagelo de la violencia de género es ahora parte constitutiva del malestar del movimiento estudiantil que  en este mes de septiembre  ha tomado las calles. Como bien lo reconoce, lo nombra y lo incorpora, el Comité 68 Pro Libertades Democráticas en su pronunciamiento difundido; “Alto a la Violencia contra las mujeres en todos lados y en los espacios escolares”. Nueva época, nuevos aires, nuevas demandas se suman. La larga lucha de las mujeres fructifica y se enriquece en y con el movimiento social. El sonido del silencio emite silabas y claves nuevas; ¡Lo queremos todo!, ¡Las queremos vivas!, ¡Vivos los queremos¡.  Una generación que esta remando contra viento y marea para construir futuro.

 

Las nuevas tecnologías de comunicación, las redes sociales difunden rápidamente el proceso de organización y se propagan los carteles , asambleas, y múltiples formas de expresión, danzas, cantos, música, diseño que inmediatamente han inundado las redes sociales.. La Asamblea Interuniversitaria del 7 de septiembre organizó en varios ejes las propuestas vertidas para su discusión en las asambleas estudiantiles para la integración de su pliego petitorio.

 

El eje de Violencia de Género propone la resolución de los casos de violencia de género, y feminicidio. La exigencia de garantía de seguridad para las estudiantes; ruta de autobuses universitarios para mujeres cubriendo las zonas con índices de violencia; sanción a profesores que se expresan con comentarios machistas y/o  que acosan a estudiantes; revisión del protocolo contra la violencia de género, seguimiento y atención a las denuncias de acoso sexual, y ejecutar las acciones  administrativas y legales que sean necesarias. Incorporación de programas obligatorios y talleres y seminarios de sensibilización sobre la violencia contra las mujeres para toda la comunidad universitaria.

 

Las violencias machistas, acoso sexual y burocracia

La lucha en contra del feminicidio y las violencias machistas recorre no sólo las universidades mexicanas. Desde 2015 con el surgimiento del movimiento “Ni Una Menos” en Argentina es uno de los puntos centrales de las  movilizaciones de las mujeres en diversos países del mundo y de América Latina.

 

En nuestro país el antecedente mas cercano es la movilización, del 24 de abril de 2016 conocida como la Primavera Violeta, en contra de las violencias machistas, Una nueva generación de mujeres jóvenes radicalizadas encabezaron esta iniciativa. A ellas les ha tocado crecer en un contexto de violencia agudizado en las dos últimas décadas,  enfrentan el riesgo del feminicidio y viven día a día el acoso sexual. Una generación que nace en la era de las políticas neoliberales capitalistas, con pocas alternativas y un futuro incierto. Con el hashtag #MiPrimerAcoso, que se viralizó, miles de mujeres denunciaron el acoso sexual en sus vidas.

 

La Primavera Violeta, recorrió el país en más de 30 ciudades y 25. Este movimiento  colocó como punto central las violencias, que permean todo el entramado social, cultural, invisibilizadas y naturalizadas y que sostienen todo el entramado ideológico patriarcal. Lanzaron un fuerte y poderoso llamado a la actuación colectiva y en solidaridad, para romper el miedo, para enfrentar la violencia, a no paralizarse y actuar: “si nos tocan a una respondemos todas”.

 

En el mes de marzo, mujeres estudiantes llevaron a cabo una “toma” de la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM,  que logró visibilizar el acoso sexual en la universidad y decenas de mujeres dieron a conocer sus testimonios de acoso sexual en el ámbito universitario. Si bien se abrió un diálogo con las autoridades se ha evidenciado con el movimiento del 3 de septiembre, que el protocolo es un de los puntos centrales para que se logren definir con toda claridad cual es el apoyo real que la universidad y sus autoridades están dispuestas  a brindar frente al acoso sexual en la universidad.

 

Las universidades tienen un reto enorme, necesitan sacudirse la polilla, poner sus conocimientos al servicio de su propia comunidad en primer instancia.  El sentir actual de las estudiantes que están denunciando acoso sexual es que no están apoyadas por las autoridades, que hay trabas, que hay reacciones hostiles en contra de las estudiantes que denuncian. La lucha por la erradicación de la educación sexista pareciera será una de las nuevas materias.

Saber escuchar es fundamental, pedagogía necesaria, lo que se dice es que hay que entrar al problema, tomarlo, analizarlo y actuar, operar el apoyo, dejar de lado las inercias, las complicidades y analizar como agilizar una estructura que se convierte en un reproductor de omisión y de injusticia para las mujeres. ¿Cuál es el problema de fondo?.

 

* Directora de Cuadernos Feministas

 


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