Elecciones 2018

Agredidas en redes sociales 62 mujeres candidatas durante elecciones pasadas

La Ciudad de México y Puebla con nueve agresiones en cada uno.

2018-10-24 15:49:43 Leído : 197 veces.
* Se reprodujeron conversaciones machistas agresivas contra las candidatas

SemMéxico, Cd. de México 24 de octubre 2018.- Durante el proceso electoral 2017-2018 fueron agredidas a través de diversas plataformas digitales un total de 62 mujeres candidatas a diversos cargos de elección popular en 24 estados de la República mexicana, revela el estudio Violencia Política a través de las Tecnologías contra las Mujeres en México.

 

De acuerdo a este estudio hecho por las integrantes de la organización civil Luchadoras quienes tomaron como referencia del mes de mayo al 1 de julio de 2018, los resultados de las agresiones en cada entidad son las siguientes:  La Ciudad de México y Puebla con nueve agresiones en cada uno; cinco en Aguascalientes, tres en Chiapas y Oaxaca.

 

Mientras que, en cada uno de estas entidades: Baja California, Chihuahua, Coahuila, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Sonora, Tabasco se registraron dos agresiones cibernéticas.

 

El documento hecho por Lourdes V. Barrera, Anaiz Zamora, Érika Pérez Domínguez, Ixchel Aguirre, Jessica Esculloa, también reporta que de acuerdo a la investigación que hicieron se reportó una agresión a mujeres candidatas en los estados de Colima, Durango, Guanajuato, Michoacán, San Luis Potosí, Sinaloa, Veracruz y Yucatán.

 

Dentro de las conclusiones de esta investigación, las autoras mencionan que el proceso electoral 2017-2018 fue histórico en México, en términos de igualdad de género, las normativas sobre la paridad llevaron a un mayor número de mujeres a participar en el proceso electoral y tuvieron como resultado un congreso más paritario.

 

Sin embargo, las condiciones de la contienda siguieron siendo machistas, y el espacio digital, “si bien fue vital para el ejercicio democrático, también fue un escenario de ataques graves contra las mujeres”.

 

El informe menciona que en Internet “se reprodujeron conversaciones machistas agresivas contra las candidatas, este espacio fue principalmente arena de expresiones discriminatorias, campañas de desprestigio y amenazas”.

 

Entre las formas de agresión que registraron las investigadoras está “la utilización deliberada de las tecnologías para extraer datos y crear materiales visuales para atacar la imagen de las candidatas a través de redes sociales que, acompañados por hashtags, dieron pie a insultos basados en discriminación de género”.

 

De acuerdo al resultado del seguimiento que hicieron sobre las agresiones a las candidatas, se encontró que el mayor número se dio a través de la red social Facebook con el 52%, seguida de Twitter con un 39%, YouTube 6% e Instagram 3%; en la primera lo que más destaca son las amenazas, el desprestigio y la suplantación de identidad.

 

Mientras que en Twitter, YouTube e Instagram, el tipo de agresión más frecuente fueron las expresiones discriminatorias.

 

En cuanto a los agresores, en el 52% de los casos la agresión hacia la candidata provino de alguien desconocido, mientras que el 27% conocido. Usuarias y usuarios de redes sociales fueron los principales agresores, seguidos de integrantes de partidos políticos. No se tuvo información suficiente para caracterizar a los agresores en el 33% de los casos.

 

En la clasificación de las personas agresoras, el usuario o usuaria de redes sociales 36%, integrante de partido político 15%, medio de comunicación 7%, periodista 3%, partido político 2%, miembro del crimen organizado (supuesto) 2%, funcionario público 1%, ciudadano/a 1% y del 33% no lograron obtener información.

 

Esta investigación arroja dos tendencias preocupantes, la primera que denominan Cadena de Agresiones, que consiste en un patrón que lograron identificar en varios casos registrados y que consiste en la articulación de agresiones que se habilitan entre sí, complejizando y profundizando el daño contra  las mujeres víctimas de esta serie de ataques.

 

Esta cadena de agresiones consiste en cuatro situaciones entrelazadas que suceden una a la otra: Doxxeo; es decir, la investigación y obtención de información índole personal sobre una candidata. Manipulación de la información; que consiste en la elaboración de collages, fotomontajes, videos o información falsa, construida de tal forma que parezca real y con la intención de hacerse pública.

 

Desprestigio; la puesta en circulación en el espacio digital del material creado, en ocasiones acompañado de un hashtag ofensivo. Expresiones discriminatorias; la recepción de insultos o agresiones contra la candidata por parte de usuarios de redes sociales en respuesta a la información puesta en línea.

 

Es importante señalar que esta “cadena de agresiones” revela una intención explícita del uso de tecnologías como herramienta de ataque. Es una forma sofisticada de desprestigio que implica la puesta en operación de recursos como tiempo y esfuerzo para la realización de cada una de estas actividades.

 

De los casos emblemáticos que presentan en la investigación está el de Patricia Azcagorta, candidata a presidenta municipal por Movimiento Ciudadano en Sonora, el día en que se registró como precandidata, circuló en las redes un video en el que aparece una mujer bailando en ropa interior y de fondo la letra de la canción y música que identifica de ese instituto político.

 

El video se difundió junto con fotografías de la precandidata y mensajes que le atribuían ser bailarina nudista. Más tarde surgió el hashtag con el que se le denominó #LadyMovimientoNaranja. Inmediatamente, Azcagorta y su equipo señalaron la falsedad del video y levantaron una denuncia ante las autoridades.

 

Sin embargo, el daño tuvo un carácter continuado, la acompañaron y trascendieron la campaña; incluso las notas de prensa y los tweets que difundieron la denuncia y su respectiva aclaración reprodujeron su imagen sexualizada. Meses después las búsquedas en Internet bajo su nombre arrojan como principales resultados el hashtag, los videos y sus imágenes.

 

Otro caso que fue considerado para este estudio, es el de Nay Salvatori; candidata a diputada federal por MORENA en Puebla. Pusieron en circulación en redes sociales un video en el que supuestamente aparece con un seno de plástico en la mano y se dice ofendida porque una mujer amamanta en un parque.

 

Este video fue acompañado del hashtag #LadyChichi,  mismo que dio pie a comentarios ofensivos. En respuesta la candidata publicó en su cuenta de Facebook que éste es una parodia que hizo como comediante años atrás, y denunció que fue publicado fuera contexto para hacerle daño.

 

Dos meses después, ya en periodo de campañas, circuló otro video en el que ella aparece quitándose la blusa cerca de un chorro de agua, mismo que fue difundido con el mensaje: “Candidata de Morena, conocida como #LadyChichi graba video cachondo”. Ante esto la candidata emitió un comunicado y presentó una denuncia penal.

 

En el apartado de conclusiones las investigadoras de Luchadoras mencionan que la violencia digital contra las mujeres es una manifestación de la violencia histórica cometida a través de nuevos medios tecnológicos.

 

Agregan que esta forma de violencia contribuyó a generar un entorno hostil para el ejercicio pleno y en igualdad de condiciones de los derechos políticos de las candidatas en la contienda.

 

Consideran que es positivo que los protocolos de atención del Instituto Nacional Electoral (INE) reconozca el entorno digital como un espacio donde sucede la violencia política. Es imprescindible que los órganos electorales locales tengan en cuenta su gravedad y la consideren un ámbito de su competencia.




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