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Presentan el libro: Aunque no parezca es violencia

Es parte de ese quehacer de las mujeres que buscan respuestas: Aline Castellanos

2019-03-18 16:43:57 Leído : 13 veces.
Coordinado por Margarita Dalton y Josefina Aranda reúne, a feministas, políticas y académicas

SemMéxico, Oaxaca, 18 marzo 2019.- Margarita Dalton Palomo y Josefina Aranda Bezaury presentaron: Aunque no Parezca es Violencia (Conaculta-CIESAS-UABJO-SCAO 2015), título que tomaron del artículo que para la obra escribió Dulce María Sauri Riancho.

 

En el segundo patio del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, entre un incesante canto de buenas tardes-noches que hacían cientos de pajaritos y una ocasional lluvia de flores de buganbilia cayendo sobre las presentadoras y el público, Aunque no Parezca es Violencia fue el encuentro entre funcionarias, académicas y feministas, reunidas para celebrar la vigencia de la publicación de Dalton y Aranda, y donde se puso sobre la mesa como principal demanda: la justicia.

 

Dalton Palomo sostuvo que lo más importante es la vinculación entre activistas y académicas, que no deben estar separadas. No tiene sentido. La academia si no es para servir y para transformar. Citó que el Seminario de Género que se realiza en el Ciesas-Pacífico Sur tiene 19 años, cuya gran riqueza es la libertad de pensamiento y de inclusión.

 

Como los artículos que contiene el libro, producto del Seminario de Género, donde escriben feministas, políticas y académicas que más allá del estigma de ser feministas como lo era hace dos décadas, “el estigma es porque estamos rompiendo esquemas de concebir las relaciones humanas y, sobre todo, reconocen que la violencia no es natural”.

 

Dalton Palomo aseguró que el lenguaje común puede ayudarnos a estar en una misma perspectiva: la justicia, que es lo más importante, y la libertad de pensamiento.

 

Josefina Aranda destacó el trabajo que de forma conjunta ha realizado con Margarita Dalton y señaló que en breve se presentará un tercer libro, Diálogos desde nuestros Feminismos: los caminos para transgredir, imaginar y construir, que verá la luz pública dentro del Coloquio de Historia de las Mujeres en Oaxaca. Expresión y Vida Pública, Siglos XIX y XX.

 

Fortalecer los diálogos y tejer alianzas

Antes, la feminista Aline Castellanos Jurado, la primera en hablar sobre, Aunque no Parezca es Violencia, sostuvo que la violencia está presente de forma cotidiana, tan brutal como sutil, en nuestra vida y en el día a día.

 

Recordó que hace unos años, cuando se hicieron las primeras marchas contra los feminicidios en Oaxaca, la protesta era por el asesinato violento de siete mujeres, ahora se cuentan por cientos las mujeres asesinadas, desaparecidas, secuestradas.

 

Debatimos, hablamos, proponemos nos vinculamos y este libro es parte de ese quehacer de las mujeres que buscan respuestas, cundo nuestra prioridad debería ser el fortalecimiento de la ciudadanía de las mujeres, la igualdad…pareciera que estamos en retroceso.

 

Cuestionó las políticas públicas y los recursos públicos que en Oaxaca se han destinado para disminuir la violencia contra las mujeres y sostuvo que las oaxaqueñas “no queremos rendirnos”, por lo que, Aunque no Parezca es Violencia son reflexiones, propuestas desde muchos ámbitos que hacen propuestas, que coloca también en esta discusión a las mujeres migrantes e indígenas.

 

Castellanos Jurado agregó que “nuestra condición de sociedad racista, aunque no parezca, aunque no se note mucho, también es violencia, que se profundiza contra las mujeres indígenas y que además son las que menos acceso a la justicia tienen”.

 

Añadió que el libro permite fortalecer los diálogos y las miradas, frente a la violencia que es insoslayable, por lo que es importante mirarnos y tejer los vínculos para estar a la altura de las demandas de las mujeres.

 

El libro tiene la estructura de un árbol

A su vez, Miguel Ángel Vásquez de la Rosa, director de Radio Universidad, aseguró que la estructura de la publicación es como la imagen de un árbol: “las raíces son las normas, las leyes, el Estado, las condiciones institucionales y culturales que permiten que se normalice la violencia contra las mujeres”, lo que se desarrolla en el primer capítulo.

 

El tallo son las condiciones sociales y económica que oprimen a las mujeres, la migración, el desarrollo económico, las nuevas identidades, en el segundo capítulo.

 

Y el follaje –el tercer capítulo- es la violencia social, política, física que se ejerce contra las mujeres, incluso los feminicidios, quizá lo más vistoso del árbol. Y sostiene que, desde el principio, se sostiene que los feminicidios son el máximo exponente de la violencia genérica, pero no es la única.

 

AMLO, lo inimaginable

En su introducción Vásquez de la Rosa planteó que nadie hubiera imaginado hace seis años que el 1 de julio de 2018, Andrés Manuel López Obrador, quien aseguró, que ante las condiciones del país, el presidente tendría que posicionarse de manera importante frente a la agenda estratégica que han impulsado las mujeres.

 

Pero no ha sido así para sorpresa de muchas personas, abundó, quien recordó la cancelación de los recursos para las estancias infantiles, su posición ante los refugios para mujeres que sufren violencia y su silencio frente a la demanda de aborto legal y seguro. “Aunado a una serie de decisiones políticas conservadoras, que han causado un gran desencanto y nos colocan ante el riesgo de una regresión en materia de género”, lo que hace necesaria la lectura de Aunque no Parezca es Violencia.

 

El despertar de la conciencia

A su vez, la magistrada Ana Mireya Santos López, inició por reconocer a sus profesoras feministas, las coordinadoras del libro Margarita Daltón y Josefina Aranda, así como Aline Castellanos y Nayma Enríquez (moderadora de la mesa de presentación del libro), quienes “me han hecho lo que el agua a la piedra…me han despertado la conciencia”.

 

Aseguró que después de trabajar 24 años en el Tribunal de Justicia, empezar a conocer el feminismo ha sido una gran revelación y recalcó que cambiar la realidad a partir de nuestras evidencias como juezas, tiene que caminar por el feminismo. Y destacó que hay esperanzas, a partir de las declaraciones del Magistrado Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (Arturo Zaldívar) el pasado 8 de mayo, quien afirmó que el sistema patriarcal tiene que pasar necesariamente por el feminismo. Es decir, añadió, todos los jueces y juezas tendremos que aprender.

 

Recalcó la realidad pluricultural del país, una realidad que no se ve en los museos, es dinámica y palpitante, e invitó a comprender y entender los sistemas normativos indígenas y preguntó: ¿de los 85 jueces y 68 juezas que integran el poder judicial del estado, los 21 magistrados y siete magistradas realmente tenemos una perspectiva intercultural? Me parece que no, fue su respuesta.

 

Planteó que ambos sistemas de justicia –el constitucional como los normativos internos- están atravesados por el sistema patriarcal, que se refleja en los procesos de elección de las autoridades, donde en ambos casos no se procura, ni respeta y a veces se obstaculiza la participación de las mujeres.

 

Ana Mireya Santos López refirió que “en este último jalón” como magistrada, buscará argumentar en cada caso concreto por qué se violan los derechos de las mujeres en casos concretos, tanto en zonas indígenas como urbanas. Convocó a las y los abogados a construir este camino a partir de la visión propuesta por el Presidente de la SCJN.

 

SEM/sj

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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